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Cómo afecta el cáncer durante el embarazo al desarrollo del feto


Cáncer durante el embarazo

La aparición de cáncer durante el embarazo es un desafío que va más allá de lo clínico. Esperar un bebé es un momento de esperanza y alegría, mientras que recibir un diagnóstico de cáncer desencadena miedos y dilemas. La interacción entre estos dos mundos crea un contexto complejo para médicos y pacientes.


El cáncer asociado al embarazo, definido como cualquier neoplasia maligna que se diagnostique durante la gestación o hasta seis meses después del parto según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es muy poco común. Aunque la incidencia es baja, (alrededor del 0,07% según estudios publicados en Medline), el impacto emocional y médico es considerable.


¿Qué hacer? ¿Podré llevar mi embarazo a término? ¿Cómo se verá afectado el feto? ¿Hay opciones de tratamiento? Echemos un vistazo.



Diagnóstico y tipos de cáncer durante el embarazo


El diagnóstico del cáncer durante el embarazo puede ser un desafío, ya que muchos de los síntomas pueden ser similares a los cambios normales que ocurren durante la gestación. Por eso, es importante tener en cuenta varios aspectos para identificar cualquier problema e ir con un especialista en oncología lo antes posible.


Diagnóstico


Para diagnosticar el cáncer en una mujer embarazada se utiliza una combinación de métodos. Las pruebas de imagen, como la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM), son útiles, pero se debe tener cuidado, especialmente en el primer trimestre, debido a la sensibilidad del feto. Estas técnicas permiten obtener imágenes detalladas del cuerpo y detectar posibles áreas problemáticas.


Otro aspecto importante del diagnóstico es la biopsia, que implica tomar una pequeña muestra de tejido para examinar en el laboratorio. Esto ayuda a confirmar la presencia de células cancerosas y a determinar el tipo de cáncer.


Aunque la sola idea del cáncer es aterradora, un diagnóstico oportuno aliviará todo lo que viene después. Asimismo, un especialista en oncología podrá tratarte de la forma más segura y adecuada para tu caso, cuidando siempre tu salud y la del feto.


Tipos de cáncer


Los tipos de cáncer más comunes durante el embarazo incluyen el cáncer de mama, el cáncer de cérvix, el cáncer de tiroides, el melanoma y el cáncer de ovario. Estos cánceres pueden afectar a mujeres en diferentes etapas del embarazo y cada tipo puede requerir diferentes enfoques para el diagnóstico y el tratamiento.


  • Cáncer de mama: Puede ser difícil de detectar durante el embarazo debido a los cambios en el tejido mamario. Se suelen usar ultrasonidos y biopsias para identificar anomalías.

  • Cáncer de cérvix: A menudo se diagnostica mediante exámenes de rutina, como la citología cervical. También se puede usar la colposcopia para observar más de cerca el cuello uterino.

  • Cáncer de tiroides: Se detecta a través de pruebas de imagen y análisis de sangre que evalúan la función tiroidea. La biopsia por aspiración con aguja fina (PAAF) es una herramienta clave para confirmar el diagnóstico.

  • Melanoma: Este tipo de cáncer de piel puede diagnosticarse mediante la observación de lunares o cambios en la piel. Las biopsias son esenciales para determinar la profundidad y el alcance del tumor.

  • Cáncer de ovario: A menudo se descubre durante las ecografías prenatales. La ecografía transvaginal es especialmente útil para evaluar las masas ováricas.


Tratamiento del cáncer durante el embarazo


En el tratamiento del cáncer durante el embarazo, desde luego, se deben considerar tanto la salud de la madre como la del feto. En ese sentido, el enfoque del tratamiento depende de varios factores, como el tipo de cáncer, en qué fase se encuentra y la etapa del embarazo.



Mujer embarazada toca su vientre


En general, el tratamiento del cáncer durante el embarazo sigue un principio básico: tratar el cáncer de la madre sin poner en riesgo al feto. Sin embargo, esta regla tiene excepciones, y cada caso debe ser evaluado cuidadosamente.



Tratamiento quirúrgico


La cirugía es uno de los tratamientos más seguros durante el embarazo. Dependiendo del tipo y la ubicación del cáncer, es posible extirpar tumores sin afectar al feto. Normalmente, se prefiere la cirugía en lugar de la radioterapia o la quimioterapia, especialmente en las primeras etapas de la gestación.


Radioterapia


La radioterapia utiliza radiaciones para destruir células cancerosas. Se usa con cuidado en el embarazo porque la exposición a la radiación puede ser peligrosa para el feto. Por lo general, se evita durante el primer trimestre, cuando el feto es más vulnerable. A partir del segundo trimestre, la radioterapia puede ser una opción si el área tratada está lejos del abdomen.


Quimioterapia


La quimioterapia usa medicamentos para combatir el cáncer. Durante el primer trimestre, se evita debido al riesgo de malformaciones congénitas y aborto. A partir del segundo trimestre, algunos medicamentos de quimioterapia pueden ser seguros, aunque siempre se debe tener cuidado. En el tercer trimestre, el riesgo para el feto es menor, pero puede haber otros efectos secundarios, como parto prematuro.


Tratamientos alternativos


Existen otros tratamientos, como la terapia hormonal y los agentes biológicos, que se usan en ciertos tipos de cáncer. Estos deben ser evaluados caso por caso para asegurar que sean seguros para el embarazo.


Cáncer y embarazo: Decisiones éticas y de seguridad


En todos los casos, es importante hablar con el equipo médico para entender las opciones y los riesgos. En ocasiones, las decisiones pueden ser difíciles, como posponer el tratamiento para proteger al feto o interrumpir el embarazo para recibir tratamiento agresivo. Estas decisiones deben tomarse con el apoyo de profesionales, incluyendo atención psicológica.


Impacto en el desarrollo del feto


Si estás embarazada, quizá esto sea lo que más te agobie. Pero lo primero que debes saber es que la mayoría de los tipos de cáncer no tienen un impacto directo en el feto. Y aunque, ciertamente, algunos aspectos del cáncer y su tratamiento pueden influir en el embarazo y el desarrollo fetal, el equipo médico a tu lado se encargará de darte la información y todas las garantías necesarias para que el abordaje de tu caso sea el más adecuado.


Impacto del cáncer


En general, la enfermedad en sí misma no suele afectar directamente al feto. Sin embargo, algunos tipos de cáncer pueden tener complicaciones que pueden impactar el curso del embarazo. Por ejemplo, el cáncer de cérvix puede aumentar el riesgo de dificultades en el parto vaginal.


Riesgo de metástasis


La mayoría de los cánceres no tienden a propagarse al feto. No obstante, algunos tipos, como el melanoma, tienen un pequeño riesgo de metástasis placentarias, lo que podría llevar a complicaciones fetales. Esto es muy raro, pero es algo que los médicos vigilan de cerca. En estos casos, el seguimiento del recién nacido es crucial.


Impacto de los tratamientos


Los tratamientos para el cáncer como la radioterapia y la quimioterapia pueden tener un impacto más significativo en el desarrollo del feto. La radioterapia, especialmente si se aplica cerca del abdomen, puede ser perjudicial, por lo que generalmente se evita durante el primer trimestre, cuando el feto está en su etapa más sensible. La quimioterapia también puede ser riesgosa durante el primer trimestre, ya que puede causar malformaciones congénitas o aumentar el riesgo de aborto espontáneo.


A partir del segundo trimestre, el riesgo para el feto disminuye, lo que permite más opciones de tratamiento. Sin embargo, los médicos siempre buscan el equilibrio entre tratar el cáncer de manera eficaz y proteger el desarrollo del feto. Como ya dijimos, en ocasiones, se puede retrasar el tratamiento hasta después del parto si el cáncer no es agresivo o se encuentra en sus primeras etapas.


Partos prematuros y otros riesgos


En algunos casos, el tratamiento del cáncer puede aumentar el riesgo de parto prematuro o bajo peso al nacer. Estas complicaciones pueden ser gestionadas por el equipo médico, pero requieren un seguimiento cuidadoso para asegurar la salud del recién nacido.


Cada caso es único, por lo que es fundamental contar con un equipo médico especializado que pueda evaluar y gestionar los riesgos para garantizar la mejor atención tanto para la madre como para el feto.


Si estás en Medellín, en la Clínica de Oncología Astorga te ofrecemos un abordaje integral y atención con los más altos estándares de calidad desde el diagnóstico y durante todo el trayecto de tu embarazo y de tu tratamiento.


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